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98 aniversario de El Litoral

El 7 miércoles de agosto de 1918, Salvador Caputto (hasta pocos días antes director del diario “La Palabra”, editado entre 1915 y 1918) inició la publicación del diario “El Litoral” en el solar de calle Comercio (San Martín) de la ciudad de Santa Fe. Apenas 2 años después, en 1920, Pedro Vittori, último administrador de “La Palabra”, se integró de lleno al emprendimiento. 


Hoy, en el 98 aniversario de El Litoral, la realidad es asaz trabajosa, tanto o más que en 1918, y toda la industria editorial es atravesada por una profunda crisis; sin embargo, “El diario de Santa Fe” prosigue firme en su sede central actual de calle General Manuel Belgrano 2725, expandido hasta configurar un verdadero complejo multimedia que abarca a medios audiovisuales convencionales y digitales, con una planta de cerca de 300 trabajadores premanentes.

Desde diciembre de 1997, El Litoral suma al canal de TV Cable & Diario (C&D) de alcance regional, y desde mayo de 2009 a la gráfica industrial Artes Gráficas del Litoral SA (AGL) con planta de impresión en el Parque Industrial Sauce Viejo, una empresa que comparte en igualdad accionaria con Artes Gráficas Rioplatense SA (AGR), propiedad del diario Clarín; en conjunto, ambas editoras publican desde 2012 el periódico Mirador Provincial, (a partir del 1 de septiembre, diario, distribuido junto con la edición de Clarín) que alcanza a todo el territorio santafesino.

98 aniversario de El litoral: inauguración de AGL en mayo de 2009.

Inauguración de la planta impresora de Artes Gráficas del Litoral (AGL) en mayo de 2009, emprendimiento compartido 50-50 por El Litoral SRL y Artes Gráficas Rioplatense (AGR) del Grupo Clarín para abastecer a la región, el país y proyectarse al Mercosur.

Apenas a dos años de alcanzar un siglo de existencia pleno de desafíos para una empresa periodística, la cuarta generación de las familias Vittori y Caputto recibe “las riendas para informar de la manera que los tiempos demandan, con cambios profundos”, señaló el director editorial Gustavo Vittori durante un alto en la rutina del cierre diario de la edición de papel, cuando se levantaron las copas para conmemorar el nuevo cumpleaños.

En el 98 aniversario de El Litoral, el complejo multimedia alcanza a una audiencia impensable para sus fundadores, con contenidos gráficos y audiovisuales que se difunden a través de los medios tradicionales y las nuevas plataformas digitales interactivas de manera inmediata, para –en términos de Nahuel Caputto, presidente de la compañía– “contar la verdad, defender el interés de los nuestros, y hacerlo desde la complejidad que implica apostar a la inteligencia”.

El Litoral tiene La Palabra

98 aniversario de El litoral: anuncio de su aparición.

Anuncio de la próxima aparición del nuevo diario dirigido por Salvador Caputo (sic), con oficinas en San Martín 781 (sic) y la colaboración de Armando G. Antille, Manuel e Isaac Francioni, Emilio Cardarelli, Juan Luis Fetraroti, Rodolfo Candioti, Juan M. bullo, José J. Amavet, Domingo Sabaté, Pedro Gómez Cello, José Oliva, “y otros”.

De ideas anarquistas, después de pasar por El Día, de Montevideo, y La Razón, de Buenos Aires, Salvador Caputto llegó a Santa Fe para sumarse a la militancia en un ala del partido Radical desde el vespertino La Palabra, fundado y dirigido por el diputado provincial Alcides Greca el 7 de diciembre de 1915, donde se inició como jefe de redacción.

“Los redactores y colaboradores de La Palabra no cobran sueldo por su trabajo,” declaraba, “el que realizan gustosos en homenaje a la causa y a la tendencia del diario”, que contaba por entonces con una tirada astronómica de 10 mil ejemplares anunciados en las portadas por sus editores.

La mayoría de los hombres que hacía aquel diario provenía de la inmigración o de su descendencia; el mayor de todos, Caputto, sólo tenía 29 años, en tanto el menor era Pablo Vrillaud, con apenas 18; Greca, el director, contaba con 26 en su haber, y Pedro Alejandro Vittori (quien se haría cargo de la administración) tenía nada más que 22 años.

“El primer número de El Litoral de aquel 7 de agosto de 1918 estuvo impreso en 5 columnas de composición para una edición de 8 páginas, con la firma de Luis Pavón Rueda como redactor jefe, y la colaboración de Arturo Valdez Taboada y José María Coco.

Reemplazado el radical Manuel J. Menchaca (primer gobernador elegido bajo la Ley Sáenz Peña en 1912) por su sucesor, Rodolfo Lehmann –radical Disidente, pero enfrentado a Hipólito Yrigoyen y aliado de los conservadores– en 1916, Salvador Caputto, ya ungido director de La Palabra, decide asumir una posición propia más combativa en los 2 años siguientes.

La época era crítica; acababa la Primera Guerra Mundial; a la Revolución de Febero de 1917 en Rusia la había sucedido la bolchevique de Octubre; la Argentina, que había renovado bancas legislativas en marzo con un triunfo radical arrasador, pasaba por el invierno más frío registrado hasta entonces; el 15 de junio de 1918, el Grito de Córdoba, bajo el liderazgo de Deodoro Roca, alumbraba a la la Reforma Universitaria; el gobierno provincial pasaba por una situación financiera difícil, heredada de la administración anterior, y el malestar social se hacía oír; en un golpe de timón más parecido a un giro copernicano, Caputto resolvió concluir la publicación de La Palabra y dar vida a El Litoral.

El nacimiento de El Litoral

Tal vez muchos santafesinos no lo saben, pero hubo un periódico, fundado por Damasceno Fernández y Pedro Nicolorich, también llamado El Litoral. Opositor al gobierno de la Confederación Argentina, se distribuyó en Rosario todos los lunes, miércoles y viernes, a  partir del 1º de enero y hasta el 6 de abril de 1859, cuando Fernández fue encarcelado por su posición liberal.

Informativo, impersonal e independiente

El primer número de El Litoral de aquel 7 de agosto de 1918 estuvo impreso en 5 columnas de composición para una edición de 8 páginas, con la firma de Luis Pavón Rueda como redactor jefe, y la colaboración de Arturo Valdez Taboada y José María Coco; incluyó una hoy legendaria nota editorial en la que se exponían principios y valores del diario:

Desde el umbral

No venimos a llenar ninguna misión providencial. Concluyeron los tiempos míticos de la prensa, en que la aparición de uno de sus nuevos portavoces era precedida de anunciaciones solemnes casi hieráticas, quizás para disimular mejor la entraña demasiado humana del nuevo dios.

EL LITORAL quebranta concientemente la rutina hipócrita y desde que asoma bajo el dintel de la vida de la acción, quiere mostrarse tal cual es, a fin de que nadie se llame a engaño y para que los buenos sepan que para ellos trabajaron esta vez los cerebros, las plumas y las máquinas.

Hemos aprendido en el maestro Vaz Ferreyra, el sabio maestro oriental de la juventud americana, el valor y el alcance del arma que esgrimimos.

Sabemos con él, que es la prensa, como esa otra prensa, la prensa hidráulica que en manos de un niño puede triturar el granito, el instrumento más poderoso de la mecánica espiritual moderna.

De él aprendimos a conocer el alma del pueblo que hace de la prensa leal su voz y su baluarte y con él y, y yendo más allá, con Mariano Moreno, compartimos el concepto sano y como tal robusto y fiero del deber en la función ejercida.

Venimos, pues, a decir lo que sentimos y lo que pensamos como ciudadanos de una democracia, buscando para nuestros ideales y pensamientos inspiración en la conciencia popular.

Más cuando nuestro juicio después de honestas meditaciones, nos traiga la convicción de que el pueblo yerra, como erraron otros pueblos halagados por la brutal materialidad del panem et circenses romanos, no ha de arredrarnos la magnitud del esfuerzo redentor y hemos de ir hacia él con el ceño adusto de la verdad desnuda para hacerle sentir todo el peso de sus desvíos suicidas.

No venimos a amoldarnos al ambiente, sino a poner en él nuestro poco de oxígeno moral, que pueda convertirse en dignidad colectiva, en justicia y en bondad social.

Ni soberbios ni falsamente humildes, confesamos las energías que bullen en nuestra alma y decimos bien alto el afán que la agita. Venimos a luchar ¡queremos luchar! porque eso es la vida, porque esa es la historia eterna del pueblo, porque del pueblo nacemos y para el pueblo han de ser todos nuestros esfuerzos y todos nuestros sacrificios.

A los que aguardan EL LITORAL con mano franca, nuestro saludo de amigos. A los que esperan con la adarga en el brazo y lanza en ristre: ¡firmes y en guardia!

A los buenos, a los que trabajan, a los que producen, a los útiles, nuestra fuerza moral y estas columnas como permanente baluarte.

He ahí nuestro programa, nuestra fe y nuestras esperanzas.

La realidad en 2 pliegos

98 aniversario de El litoral: Puente Colgante sobre la laguna Setúbal.

Cuando El Litoral salió a las calles, faltaban aún 10 años para que se abriera al paso público el Puente Colgante “Ingeniero Candioti”, símbolo popular de la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz.

Las pocas calles pavimentadas tenían adoquines –Comercio era una de ellas, a partir de la piedra fundamental colocada en 1887 por el intendente Mariano Comas en la esquina de 23 de Diciembre (hoy General López)–  y el resto era tierra; había registrados 45 carruajes de 4 ruedas, 75 de 2, y 92 automóviles (contra 44 del año anterior), que congestionaban el tránsito por las calzadas de entre 12 y 20 varas; el bulevar Gálvez había estrenado árboles traídos desde Europa por Edmundo Risas; faltaban 10 años para que se inaugurara y se abriera al uso público la obra de ingeniería diseñada por Obras Sanitarias de la Nación (presidida por Marcial Candioti) para proveer agua potable a los 77 mil habitantes, que sería emblemática del Santa Fe por venir: el Puente Colgante.

Por entonces la ciudad contaba con otros 3 diarios en pleno auge (El Imparcial, Nueva Época y Santa Fe) a los que vino a sumarse El Litoral (“parte de la prensa facciosa que intervenía en la política lugareña”, según el historiador Alejandro Damianovich) de Salvador Caputto quien, con sólo 31 años, dirigiría el emprendimiento por más de 40 años.

También en 1918, del otro lado del Río de la Plata, Leonel Aguirre, Eduardo Rodríguez Larreta y Washington Beltrán Barbat daban nacimiento en Montevideo el 14 de septiembre al mítico diario El País, que se convertiría en el de mayor circulación en toda la República Oriental del Uruguay hasta la actualidad.

El Litoral y los tiempos

98 aniversario de El litoral, ejemplar del 1 de enero de 1936.

Desde el comienzo, El Litoral expresó el ideario liberal progresista que a veces le valió momentos difíciles (ejemplar del 1 de enero de 1936).

Pedro Vittori se sumó como administrador del proyecto editorial el 4 de agosto de 1920 para conducirlo, codo a codo con Caputto, hasta su temprana muerte, el 5 de junio de 1939. Fue en 1920 que El Litoral cambió su formato, aunque continuó la composición manual y el uso de una prensa plana H. Jullien fabricada en Bélgica cerca de 1870, hasta la incorporación de la primera linotipo en 1922.

El 14 de septiembre de 1923, el público se reunió frente al sistema de altoparlantes instalado por El Litoral para transmitir el encuentro boxístico entre Juan Ángel Firpo y Jack Dempsey, operados por Alfredo Roca Soler, antecedente inmediato de la primera emisora radial autorizada en el interior del país casi 1 año después: LT9 Radio Roca Soler. Durante años, los altavoces reprodujeron la señal de LT9 mientras se adelantaban las noticias en las pizarras dispuestas sobre la calle.

El sueño del predio propio

“El Litoral evolucionó, desde un perfil vinculado a un sector del radicalismo, hacia una posición progresista más liberal, expresión de voces e inquietudes sociales diversas, para ganarse su lugar entre los santafesinos.

Hasta 1929, El Litoral mantuvo la sede de trabajo en la casa alquilada en calle San Martín 761 (entre Juan de Garay y Corrientes) cuando se trasladó a una pequeña y añosa vivienda sobre la misma San Martín, a la altura del 2653 (entre La Rioja y Catamarca) adquirida al efecto. El dueño del predio original, Francisco Iturraspe, construyó en la antigua ubicación del diario una residencia que luego sería el Club del Orden.

El Litoral evolucionó, desde un perfil vinculado a un sector del radicalismo, hacia una posición progresista más liberal, expresión de voces e inquietudes sociales diversas en los diferentes temas en los que el vespertino incursionó para ganarse su lugar entre los santafesinos.

En 1927, Alfredo Estrada había fundado El Orden, diario que se convertiría en el principal competidor y, una vez arribado el justicialismo al poder, el mayor opositor ideológico.

A mediados de la década de 1930, El Litoral vendía 35 mil ejemplares certificados cada día de la semana, volumen que le permitió cambiar la antigua casa por un moderno edificio dedicado.

El edificio de San Martín 2653

98 aniversario de El litoral: tapa del 24 de marzo de 1976.

Histórica portada del miércoles 24 de marzo de 1976, donde se anuncia la toma del poder por la Junta Militar. En 1979, el director Riobó Caputto sería detinido por publicar una entrevista a Mario Firmenich realizada en Nicaragua por la agencia United Press.

Durante 1942 y 1943 se realizó la construcción del histórico edificio de planta baja y tres pisos que alojaría –el plan esperaba que en forma definitiva– a la redacción del diario, los archivos, las oficinas administrativas, el área de atención al público y hasta el mismísimo taller de impresión donde la rotativa doble superpuesta con doble boca de salida Marinoni, fabricada en Francia, podía imprimir hasta 60 mil ejemplares por hora. Mientras duró la construcción, El Litoral funcionó en una casa alquilada sobre la misma cuadra.

En la fachada del edificio de San Martín 2653, a modo de adelanto del contenido del periódico, las noticas de último momento se sucedían en carteles montados sobre las vidrieras, todo un clásico que se mantuvo hasta el inicio de la década de 1980, cuando El Litoral se mudó al local que ocupara la casa Roca Soler Automotores SACIFIA, con frentes sobre las calles 25 de Mayo 3536 y Avenida Rivadavia (hoy Pedro Vittori) 3535, donde desarrolló sus actividades durante 30 años.

El diario del siglo 20 entra en el 21

98 aniversario de El litoral: fachada del viejo edificio de 25 de Mayo 3536.

La fachada del edificio de calle 25 de Mayo 3536 (hoy demolido) fue, durante 30 años, la cara urbana de El Litoral para los santafesinos.

El jueves 6 de noviembre de 2014 (el viernes 7, día del Canillita, no se publican diarios) se inició el traslado de la redacción hacia el inmueble de calle Belgrano 2725; a las 14 se desconectaron los equipos del edificio donde funcionaba desde 1984, y ese mismo fin de semana, Cable & Diario comenzó sus emisiones desde el local de Belgrano 2719. La ubicación de la administración y el área de publicidad continuó calle 25 de Mayo hasta su mudanza definitiva.

El 98 aniversario de El Litoral representa un símbolo de la evolución ejemplificador de un medio tradicional a lo largo del siglo 20 y la transformación ordenada de su naturaleza hacia los nuevos horizontes que propone el siglo 21 desde sus comienzos.

Desde Veronese Producciones · Publicidad Integral saludamos a esa historia con el orgullo de haber compartido por más de 32 años –desde 1985– esfuerzo, experiencia y corazón,  día tras día, en todo lo que hacemos. Porque sólo lo que hicimos es para siempre.

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