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Publicidad y Responsabilidad Social Empresaria

La Responsabilidad Social Empresaria implica liderazgo.

En un mundo signado por la incertidumbre y las turbulencias es indispensable asumir y reconocer la responsabilidad social empresaria como guía institucional.

La creación de conciencia interna (en el personal) y externa (en el entorno público) sobre la importancia de generar espacios de participación y desarrollar de manera sostenida compromisos sólidos de acción y de conductas desde las empresas hacia las sociedades en que se insertan y con las que interactúan, es una de las claves de la vida en el siglo 21.


La potenciación de esa conciencia a través de la activación de recursos y capacidades para constituirnos en actores sociales con un papel transformador, es una premisa de trabajo desde hace más de 2017 años en Veronese · Publicidad Integral.

Con la certeza de que se trata de una oportunidad para la innovación de los procesos productivos, para la diferenciación y la legitimación social, y para el replanteo del cometido de las empresas (y así contribuir a configurar sociedades más estables e inclusivas) nos hemos constituido como auspiciantes –junto con organizaciones y entidades de la región– del programa “Santa Fe Sustentable” de la BCSF.

Desde nuestro lugar como empresa local comprometida con el medio, los integrantes de Veronese · Publicidad Integral promovemos la implementación de sistemas de promoción de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) en el ámbito de la región de Santa Fe.

¿Qué es la Responsabilidad Social Empresaria?

La RSE está indisolublemente ligada a una visión estratégica de los negocios que incorpora el respeto por

  • las personas,
  • las comunidades,
  • el medio ambiente y
  • los valores humanos éticos.

La intención fundamental de la RSE es mantener el equilibrio entre

  • la evolución económica de las empresas,
  • un entorno sustentable y
  • el desarrollo ordenado de la sociedad.
Los basurales constituyen un escándalo ambiental.

La pregunta ya no es qué hacemos con la basura, sino cómo hacemos para no generar más basura.

La RSE implica un comportamiento institucional que favorece el desarrollo positivamente viable y crea redes y procesos de colaboración entre las empresas, las sociedades y los gobiernos para constituir nuevas formas de la economía y la política que valoricen a los intereses más preciados de la humanidad.

  • Hasta la década de 1970, las empresas eran vistas como instituciones económicas cuyas exigencias se limitaban a la obtención de ganancias dentro de las normas legales y éticas del contexto.
  • En la década de 1980, se comienzan a verse obligadas a rendir cuentas a las sociedades en que operan, y a las personas, instituciones y comunidades, en una influencia recíproca.
  • A partir de la década de 1990, son las sociedades las que otorgan a las empresas las licencias para operar en función a satisfacer las necesidades sociales.
  • Sobre el inicio del siglo 21, estas relaciones se caracterizan por una relación ética entre las empresas y sus públicos, y por el establecimiento de metas compatibles con el desarrollo sustentable de las sociedades, la valorización de los bienes culturales y la preservación de los recursos ambientales, el respeto por la diversidad y la promoción del equilibrio social mediante la disminución de las desigualdades.
  • En el principio de la década de 2010, las compañías han asumido su responsabilidad sobre los impactos que sus actividades y decisiones ocasionan en el medio social y ambiental a través de comportamientos éticos y transparentes que acaten las leyes y regulaciones surgidas de las demandas crecientes de los consumidores en todos los estratos.
Empresa y medio ambiente: una visión estratégica de los negocios.

La responsabilidad social empresaria es una manera innovadora de construir formas de la economía y la política que pongan en valor la vida sustentable.

Quienes hacemos Veronese · Publicidad Integral  creemos con firmeza que la RSE, en tanto sea considerada una actividad central de negocios, es también una ocasión innegable para participar de las cadenas de valor globales, al tiempo que sirve para mejorar la reputación institucional de las empresas dentro y fuera de la región y del país.

No se trata de una imposición inminente, sino antes bien de un proceso gradual de desarrollo continuado de la confianza en uno y en los demás, y de los demás hacia uno, para motivar el diálogo con los grupos de intereses afines, en tanto se genera un sistema de anticipación de los riesgos y de los impactos perjudiciales, con sus claros beneficios.

Las principales ventajas de la responsabilidad social empresaria se resumen en:

  • la estimulación de la competitividad sostenible en los negocios;
  • la consecución de mayor eficiencia operativa;
  • la mejora en el desempeño financiero;
  • la atracción y retención de inversionistas y socios de calidad;
  • la promoción del establecimiento de nuevas oportunidades de negocios;
  • la reducción de riesgos y costos asociados con la previsión, la seguridad y la confiabilidad;
  • el fortalecimiento de las políticas públicas a través del apoyo institucional;
  • la fidelización de clientes, proveedores y socios estratégicos.

En Veronese · Publicidad Integral, desde el principio instituimos pequeñas finalidades en las cosas cotidianas que ya son verdaderas normas de conducta interna:

  • usamos envases (bolsas, botellas, recipientes, envoltorios) reciclados y biodegradables;
  • tratamos de evitar en todo lo posible la impresión de documentos;
  • reutilizamos el dorso de las hojas ya impresas para trabajos internos;
  • clasificamos y separamos los residuos en categorías (orgánicos, inorgánicos, reciclables, no reciclables)
  • entregamos los diarios a una empresa;
  • donamos el equipamiento informático cada 2 ó 3 años a hogares de ancianos o niños con capacidades diferentes;
  • realizamos obras de beneficencia para entidades como Casa Cuna, Cilsa, Unicef;
  • difundimos la importancia y la necesidad de sostener responsabilidad social empresaria
    • en nuestros anuncios,
    • en la organización propia,
    • entre nuestros anunciantes y proveedores,
    • en la comunicación hacia todos los públicos.

Sabemos que, si no la mejor, ésta es una forma consistente y metódica para encauzar las actividades propias dentro de una sinergia social que nos permita mirar hacia el largo plazo.

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