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Mailbox dice adiós para siempre

En diciembre de 2015 se anunció la suspensión de Mailbox, una muy difundida aplicación (app) de gestión de correo electrónico para celulares y computadoras, para el 26 de febrero de 2016. Aunque limitada para los servicios de Gmail (Google) y iCloud (Apple), Mailbox tuvo muy buena acogida entre los usuarios del servicio de alojamiento remoto Dropbox, que la ofreció de manera gratuita como parte de un paquete promocional que incluía más espacio para quienes la usaran.


Mailbox dice adiós para siempre.

Con algo más de 2 años de vida en el mercado, premios y críticas favorables mediante, Mailbox dice adiós para siempre.

Mailbox fue, hasta finales de 2015, una aplicación de gestión de correo electrónico de uso libre implementada para los sistemas operativos móviles iOS y Android, desarrollada inicialmente por Orchestra, Inc., y que llamó la atención de numerosos blogs sobre tecnología desde antes de salir al mercado gracias a su facilidad de uso –usabilidad– y sus características innovadoras.

Dos semanas antes del lanzamiento oficial de Mailbox, un período de preinscripción implementado por Orchestra derivó en una lista de espera de más de 380.000 interesados en obtener la app.

Podemos crear una bandeja de entrada mejor, diseñada específicamente para el mundo móvil en el que ahora vivimos. Creemos que hemos descubierto una manera de conseguir ‘hacer’ del correo electrónico algo rápido y delicioso, basado en todo lo que hemos aprendido […] y estamos construyendo una aplicación para eso. La llamamos Mailbox, y si bien el diseño, desarrollo y pruebas están en marcha firme, todavía no estamos listos para revelarlos públicamente. Por favor, estén atentos, si les interesa. Enviaremos información acerca de cómo participar muy pronto”, declaraban eufóricos los directivos de Orchestra.

Inmediatamente después de la introducción de la versión para iOS, el 7 de febrero de 2013, Mailbox se convirtió en la segunda aplicación gratuita más descargada en App Store, la tienda virtual de Apple, de ese día.

El sitio de tecnología LifeHacker declaró a Mailbox “la mejor app de gestión de agenda para iPhone” del momento, y, en consonancia con esto, Apple la designó “la App de Productividad del Año”; la prestigiosa Forbes anunciaba que Mailbox revolucionaba la productividad de Gmail y se preguntaba si Google (o Apple) compraría la aplicación para sí.

Vivimos uno de esos momentos especiales de la historia en la que todo está haciéndose de nuevo. Los smartphones están cambiando el mundo, como lo hizo Internet antes, y las PC antes de Internet.

Los desarrolladores de Orchestra notaron que estas pequeñas microcomputadoras en nuestros bolsillos modificaban todos los días las expectativas de los usuarios sobre lo que era posible y lo que no.

En ese nuevo universo, las bandejas de entrada de correo electrónico, sobre todo en los teléfonos móviles, se veían más obsoletas que nunca. La relación con el correo electrónico se había roto.

Las herramientas que se utilizaban para procesar emails eran torpes, lentas y desorganizadas, y hacían a los usuarios sentirse abrumados, sin control sobre los hechos.

Mailbox según Dropbox

El inicio fue tan auspicioso que, en marzo de 2013, la compañía entera fue adquirida por Dropbox, Inc., la propietaria del célebre servicio de alojamiento en línea (nube) de archivos para individuos y empresas que les permite crear una carpeta especial en los equipos a la que puede accederse desde cualquier lugar del mundo, ya sea a través del sitio en Internet de Dropbox, como desde una aplicación Dropbox para dispositivos móviles.

Para difundir a Mailbox entre sus usuarios, Dropbox los alentó a adoptar la app a cambio de mayor disponibilidad de espacio de almacenamiento: por cada descarga de Mailbox asociada a una cuenta de Dropbox, esa cuenta recibía 1 Gigabyte extra para guardar información en la nube.

En abril de 2014, Dropbox lanzó la versión Mailbox para Android, y anunció una versión beta pública para OS X (el sistema operativo para computadoras Mac) que fue lanzada en agosto; convencida de que el futuro estaba en el correo electrónico móvil, la empresa compró a Hackpad (un editor de texto en colaboración en tiempo real), en la misma línea presentó Carousel (un servicio libre para organizar y compartir fotografías en la nube) y en noviembre del mismo año integró a su plataforma con las aplicaciones de Microsoft Office.

Sobre el final de 2014, Dropbox anunció que había superado los 300 millones de usuarios, para los cuales destinaba una planta de personal de 700 empleados; en 2015, la firma reclamaba para sí más de 400 millones de usuarios, de los cuales 150.000 eran empresas que pagan un canon mensual por el uso de sus servicios.

El atractivo de Mailbox

Mailbox dice adiós para siempre.

Mailbox parecía una de esas pocas aplicaciones para dispositivos móviles que está destinadas a volverse clásicas. Y sin embargo, no.

Para optimizar las tareas corrientes de email, Mailbox se centró en el vaciado de la bandeja de entrada del usuario (inbox) y favoreció el uso de carpetas en lugar de dejar los mensajes de correo electrónico en la bandeja de entrada, como estrategia orientada a captar individuos leales.

Las indicaciones visuales y los procedimientos gestuales característicos inducían a los usuarios a organizar los mensajes de correo electrónico basados en la prioridad y la fecha, lo que debería redundar en la racionalización del correo electrónico como herramienta.

En los más de 2 años transcurridos desde la adquisición de Mailbox, el paisaje de las comunicaciones evolucionó de manera notable, y así también cambió la visión de Dropbox respecto a la criatura: para ser capaces de decir sí a las áreas de mayor impacto, los estrategas de la compañía se vieron obligados a decir no a una serie de emprendimientos valiosos, entre los que estaba la app del sobrecito.

Quemá esos emails

El 10 de diciembre de 2015, los usuarios activos de Mailbox recibieron un email que era a la vez un anuncio y una despedida:

El adiós de Mailbox por email

Hola,

Nos pesa en el corazón hacerte saber que Mailbox se cerrará el 26 de febrero el 2016.

Mailbox inició un cambio en el correo electrónico móvil, y muchas de sus innovaciones son ahora omnipresentes en toda la industria. Ha sido un gran viaje, y estamos orgullosos de este impacto, y agradecidos a la comunidad que nos ayudó a hacerlo posible.

Cuando el equipo de Mailbox se unió a Dropbox en 2013, compartimos una pasión por la simplificación de la forma de trabajar juntos. Y la solución de los problemas del correo electrónico parecía un fuerte complemento para los desafíos que Dropbox ya venía abordando.

Pero como hemos centrado nuestro enfoque en la colaboración, nos dimos cuenta de que es mucho más que una aplicación de correo electrónico lo que hay que hacer para mejorar el correo electrónico. Estamos convencidos de que la mejor manera en que podemos mejorar la productividad de las personas en el futuro es agilizar los flujos de trabajo que generan tanto correo electrónico, en primer lugar.

Sabemos que decir adiós a Mailbox será difícil para muchos. Para ayudar a hacer la transición hacia un nuevo cliente de correo electrónico más fácil hemos creado guías y herramientas de exportación. Para obtener más información acerca de cómo vamos a dar de baja a Mailbox, por favor, visite el sitio web de Mailbox.

¡Gracias a todos los que ayudaron traer Mailbox a la vida, ya sea mediante la difusión de boca en boca, al hacernos saber lo que les gustaba (o no te gustaba), o simplemente mediante el uso del producto. Ustedes nos enseñaron mucho, y estamos profundamente agradecidos.

—El Equipo de Mailbox

¿Y ahora qué?

Dropbox aseguró, como corresponde, una despedida ordenada para Mailbox, porque antes que consumidores de la app, sus usuarios son clientes del servicio de almacenamiento remoto, el eje de la compañía.

El caso Mailbox es uno entre muchos de los proyectos innovadores y originales que, aunque útiles y provechosos, y más allá de ser los primeros en abrir una categoría atractiva para explotar en el momento más adecuado, terminan arrollados por la vorágine de los cambios que caracterizan a esta era digital.

A la luz de lo sucedido, es indispensable tomar nota desde lo estratégico para comprender los procesos profundos que se suceden durante el desarrollo y la implementación de una buena idea, que puede malograrse a veces sólo por su peso relativo frente a objetivos que demandan esfuerzos más intensos, hasta el punto de anular conceptos tan valiosos como los instituidos por Mailbox.

Con el camino despejado de competidores, Gmail –en sus versiones web, de escritorio y móvil– parece erguirse como la aplicación asesina que no admite contrincantes, mientras Google, Inc. crece y crece en las pizarras de Wall Street.

 

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